
Xavi lleva como apodo Calvin Klein. No para desprestigiarle, sino más bien como símbolo de envidia y admiración. Asimismo, adelanto que poco, o sea nada, tiene que ver con una marca de prendas interiores, que bien se sabe que un buen ciclista las deja en el cajón. Lo del Klein viene por la preciosa Klein Attitude que monta, una casi reliquia en un mundo lleno de monturas dobles, hidroformadas y llenas de los últimos gritos de marketing. Pues, con esa misma Klein, Xavi nos enseña que lo que vale en ciclismo no es la bici sino su sueño, superando cualquier terreno/reto que como 'malos' Vaselinos que somos le proponemos. Su forma de montar es de extremo control, aguante y una técnica sin igual y en Vaselina somos orgullosos que forme parte de nuestro grupo. Vamos a conocerle más de cerca.










